OLIVENZA MI ESENCIA 3 Iglesia de Sta. Mª Magdalena, Capillas y azulejos

Es impresionante la iglesia parroquial en todo su conjunto pero su azulejeria es  espectacular.

En su interior se encuentran una serie de retablos cerámicos que pertenecen a la época de la azulejería portuguesa que va desde los inicios del siglo XVIII hasta las vísperas del terremoto de 1755, estos están realizados en azul cobalto sobre esmalte blanco. Se trata de azulejos historiados, con amplia influencia holandesa, lugar del que se exporta este tipo de representación.

Junto a la mayoría de las escenas existen azulejos de figura avulsa, que es el nombre con el se conocen a los azulejos con temas sueltos e independientes de las historias (flores, columnas, ángeles tenantes….).

Las obras pertenecen a distintos autores y son en su mayor caso de Manuel dos Santos (azulejos de la nave), existiendo algunos paneles anónimos, si bien en algunas ocasiones podemos ver la mano de Gabriel del Barco e incluso la de Antonio Oliveira Bernaldes.

La foto muestra  la Capilla del Señor   de los Pasos y parte Capilla de San José

CAPILLA DEL SEÑOR DE LOS PASOS
Vista general de la Capilla

La capilla del señor de los Pasos se decora con escenas pasionales, que en este caso deben leerse comenzando abajo por la derecha del espectador (El prendimiento de Cristo) y siguiendo el orden que marcarían las agujas del reloj, es decir continuando por abajo izquierda (La Oración en el huerto), arriba izquierda (La flagelación) y terminando arriba derecha con el descendimiento.

Todas estas escenas están inspiradas siguiendo esquemas de la pintura holandesa.

La oración en el Huerto

El prendimiento de Cristo

La flagelación

El descendimiento

CAPILLA DE SAN JOSÉ
Vista General de la capilla de San José

En cuanto a los paneles de la capilla de San José, según nuestras investigaciones los episodios están dedicados a la vida de San Juan de Dios.

 

San Juan de Dios llevando a sus hombros un haz de leña es alumbrado por dos ángeles

La escena representada, procede del relato de uno de sus biógrafos, fray Antonio de Govea, obispo de Sirene, que publica en 1659 “Vida y milagros del bendito padre Juan de Dios, fundador de la Orden Hospitalaria de los pobres enfermos”. En el se refleja un episodio de abnegada caridad digno de mención. El día de Navidad, el santo sube al monte con el mismo propósito que otros días, hacerse con un haz de leña para que los pobres del hospital se calienten. Aquél día hubo una tempestad y las tinieblas de la noche cercaron a San Juan de Dios, a pesar de ello, lejos de cejar en su empeño siguió bajando el monte con la leña, hasta encontrarse en profunda oscuridad. Cuentan que desde lejos se vieron bajar dos luces junto al santo que pese al viento no se apagaban, pero no alcanzaron ver a nadie junto a él, pues los ángeles solo se hicieron visibles al santo.

San Juan de Dios pidiendo limosna para los pobres del hospital

Eran frecuentes las ocasiones en las que el santo, descamisado, sin más ropa que la imprescindible y haciendo penitencia pedía por los pobres del hospital. En su deambular de un sitio a otro antes de que Granada le fuese «encomendada». En la escena una dama intenta paliar la desnudez del santo ofreciéndole su manto. También en varias ocasiones algunas damas le ofrecieron su ayuda, pero siempre San Juan de Dios anteponiendo el bienestar de los pobres y menesterosos de su hospital, renunciaba a la ayuda ofrecida al objeto de estar al lado de quienes más le necesitaban.

San Juan de Dios llevando a hombros al Niño Jesús

Aparición del Niño Jesús en el camino de Gibraltar a Granada a San Juan de Dios » que le impuso el sobrenombre de Juan de Dios y le señaló. En el panel este episodio se representa en dos planos, el más alejado refleja el momento en el que al santo estando sentado se le aparece el Niño Jesús, el santo le da sus alpargatas al ver que está descalzo y como quiera que el Niño no se las quiere poner, lo toma y lo carga sobre sus hombros (escena central), el Niño se revela ante él y le impone el nombre de Juan de Dios indicándole la ciudad de Granada como sede definitiva a su errático deambular.

Los hospitales de San Juan de Dios

 

 

Estos  datos los he recogido de esta  dirección que os invito a  entrar  por que  allí  tenéis  todo la información muy interesante

http://www.retabloceramico.net/articulo0214.htm

OLIVENZA MI ESENCIA 3 Iglesia de Sta. Mª Magdalena interior

Es una Maravilla el estilo del interior: Lo que más sobrecoge al visitante es su vasto interior, a un tiempo robusto y sensual, dividido en tres naves por ocho formidables columnas torsas que parecen evocar los calabrotes de un navío. El francés Boytac, y tal vez Diego o Francisco de Arruda, fueron los creadores de este espacio mágico donde el espíritu se siente envuelto por un movimiento que es también reposo. Presenta asimismo retablos de talla dorada del XVIII, retablos neoclásicos en mármol de colores y azulejería historiada.

OLIVENZA MI ESENCIA 3 Iglesia Sta. Mª de la Magdalena

Iglesia de la primera mitad del siglo XVI, fue mandada construir para servir como digno templo del lugar de residencia de los obispos de Ceuta. A partir de 1512 los obispos de Ceuta residieron en Olivenza, siendo el primero Fray Enrique de Coimbra, confesor del rey D. Manuel y primero que celebró misa en Brasil. Falleció el 24 de septiembre de 1532 en Olivenza y fue sepultado en este templo. Sus restos descansan en un sencillo túmulo de mármol, en la capilla absidal del lado del Evangelio.

Para la construcción de la iglesia se lanzó un nuevo impuesto llamado Renta de la Imposición, que gravaba la venta de pescado, carne y aceite.

Exterior: Construida en estilo manuelino, que parte de un gótico tardío y se singulariza por su carácter decorativo y naturalista, donde no faltan elementos marineros.

En su exterior destacan falsas almenas, pináculos, gárgolas, puertas laterales. A Nicolás de Chanterenne se le atribuye la construcción de la fachada renacentista de mármol..  Este artista de origen francés realizó en Portugal otros importantes trabajos como la puerta del monasterio de los Jerónimos de Lisboa o un retablo de mármol en el Palacio da Pena de Sintra, aparte de otros trabajos en el Alentejo.

La fachada que está dividida en tres cuerpos arriba el campanario, en el centro el coro, abajo la puerta principal, separados por un motivo marinero: el calabrote o cuerda gruesa de un barco. La puerta antigua si os fijáis en la foto está tapiada. La Hermandad de las Llagas dejó en su frontón su escudo
La estructura de dicha portada se desarrolla en torno al vano de entrada, con arco de medio punto. A ambos lados, en la parte inferior, sobresalen 4 paralelepípedos en estructura abocinada. En los dos interiores se apoyan dos pares de columnillas de fuste liso.

Esta Iglesia Sta. Mª  de la Magdalena  gano  el premio  al mejor  Rincón Repsol  en  2012.

OLIVENZA MONUMENTAL 2 Puerta del Calvario

 

Forma parte de la fortificación abaluartada, construida en el siglo XVII para las Guerras de Restauración. Esta muralla poseía tres puertas, de la que sólo se conserva la más monumental, la del Calvario, orientada hacia Portugal

Sorprende su fábrica de sillares de mármol almohadillado y abujardado. La puerta se abre con un arco de medio punto adovelado, separado por dos piedras de imposta que se adentran en la luz de la puerta. Una pequeña línea de cornisa da paso a la parte superior en frontón triangular partido por las aberturas del mecanismo del puente levadizo. En el centro del frontón, un motivo rectangular incluye en su centro, en mármol sin abujardar la corona real sobre el escudo de Portugal. En la parte inferior se reproduce un calvario, para recordar que la construcción de esta muralla y la puerta obligaron a suprimir el calvario que aquí se encontraba anteriormente. Bajo el calvario, una inscripción latina recuerda que: “Del mantenimiento de la Fe y la religión surge el aumento del Imperio”.
En los extremos del frontón sendas acroteras se rematan en motivo esférico.

En el interior del túnel, a media altura y a ambos lados, se abren ventanas abocinadas en mármol, correspondientes al cuerpo de guardia. Cerca de la puerta, intramuros, se conserva aún un polvorín.